Empiece por cómo quiere vivir, no solo por la superficie. Describa quién utilizará la casa, con qué frecuencia, qué estancias necesitan privacidad y cómo se relacionará la vida cotidiana con el jardín. Distinga las necesidades de las preferencias para poder comparar parcelas y distribuciones.
Contraste la parcela con el encargo
Antes de comprometerse con la compra, pida al equipo local que compruebe si el uso y la vivienda previstos encajan en la parcela. Un primer estudio debe considerar acceso, pendiente, orientación, vecinos y espacios exteriores. Consulte la lista de comprobaciones junto con la revisión jurídica.
Defina las responsabilidades
Acuerde quién desarrolla el concepto, coordina las ingenierías, tramita las autorizaciones y asume las funciones en obra. Solicite nombres, entregables y un calendario de decisiones del cliente. En una colaboración internacional, la dirección del diseño y las responsabilidades locales deben quedar claras en el contrato.
Presupueste el proyecto completo
Separe terreno, estudios, honorarios, construcción, exteriores, impuestos, acometidas e imprevistos. Anote las exclusiones de cada oferta. Al comparar ofertas, aclare también cómo se ha calculado la superficie de la vivienda.
Apruebe las decisiones por fases
Confirme la distribución antes de desarrollar los detalles y coordine el proyecto técnico antes de solicitar ofertas definitivas de obra. Registre los cambios de alcance, coste y plazo. Para la primera reunión, prepare una referencia de la parcela, un breve programa de necesidades y un presupuesto global orientativo.