Leer una planta: intimidad sin perder luz

Un pequeño giro en el recorrido puede resolver más que cerrar una persiana. Siga las líneas de visión antes de añadir paredes.

La intimidad no consiste solo en elegir entre planta abierta y habitaciones cerradas. Importa quién ve qué, desde dónde y en qué momento. Una visita en la entrada, un vecino en una planta superior y alguien que pasa junto al jardín plantean problemas distintos. Una única cortina rara vez resuelve los tres sin renunciar a algo valioso.

Dos versiones de una misma entrada

En este esquema, el acristalamiento al jardín no cambia de lugar. En A, desde la entrada (1) se ve directamente la zona de estar (2). En B, una pantalla corta obliga a girar antes de descubrir la habitación. La ventana al jardín (3) sigue abierta a la estancia. Es una ilustración de separación visual, no un plano acotado ni una simulación de iluminación.

Dos esquemas: en A la entrada mira al sofá; en B una pantalla interrumpe la vista y conserva el vidrio al jardín
A: vista directa. B: entrada con pantalla. 1: acceso; 2: estar; 3: vidrio al jardín. Trazo dorado: visión. Azul: acristalamiento. Esquema sin escala.

La pantalla también tiene una contrapartida

Una pantalla ocupa espacio y cambia los recorridos. Compruebe el paso libre con los muebles y las puertas abiertas: no resuelva una vista creando un estrechamiento incómodo. Un mueble de almacenaje puede cumplir dos funciones, mientras una partición demasiado alta o profunda puede oscurecer la entrada. Su altura y posición dependen de los ojos, el techo y la fuente real de luz.

Las miradas exteriores necesitan también una sección

Un seto que oculta al peatón puede no proteger de una ventana en la planta superior. Dibuje esa mirada en sección. Una pantalla lateral, un hueco desplazado o un patio pequeño pueden proteger una zona y dejar otra cara abierta. Compruebe también la noche: una foto diurna con vidrio reflectante no demuestra intimidad con las luces interiores encendidas.

Póngalo a prueba en su proyecto

Trace en la planta las miradas desde la puerta, las ventanas vecinas y el acceso al jardín. Rodee solo los lugares que realmente quiere proteger. Pida una solución localizada para cada vista antes de cerrar toda una fachada.