Portugal no impone ninguna restricción a los compradores extranjeros para la adquisición de terrenos o inmuebles. Necesita un NIF (Número de Identificação Fiscal), una cuenta bancaria portuguesa y un equipo cualificado — arquitecto, abogado y, si es residente fuera de la UE, un representante fiscal. El proceso es sencillo y acogedor para compradores internacionales.
Obtener el NIF
El NIF (Número de Identificação Fiscal) es su número fiscal portugués — imprescindible para cualquier operación financiera, incluida la compra de inmuebles. Los ciudadanos de la UE pueden solicitarlo directamente en una oficina de Finanças. Los ciudadanos de fuera de la UE necesitan un representante fiscal (representante fiscal) — un residente fiscal portugués que actúa como intermediario ante la autoridad tributaria. Su abogado o gestor puede desempeñar habitualmente este papel. El trámite tarda de 1 a 2 semanas y es sencillo.
Proceso de compra de terreno
El proceso de compra sigue una secuencia clara: contrate un abogado para la due diligence — verificación de la Certidão Permanente (certificado del registro de la propiedad), posibles cargas, deudas o restricciones urbanísticas. Firme un CPCV (Contrato de Promessa Compra e Venda) — un contrato de promesa con señal, normalmente del 10 al 20% del precio. La escritura definitiva (Escritura) se firma ante notario y la propiedad se inscribe en la Conservatória do Registo Predial. El IMT (impuesto de transmisiones patrimoniales) se paga antes de la ESCRITURA. Presupueste un 6–8% del valor del terreno para impuestos y gastos de transacción.